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Contextualizamos el discurso de Manwe Uno luego de ser sentenciado por el asesinato de Valerie Ann

26 de febrero de 2022 - 2:51 pm Modificado: 28 de febrero de 2022 - 9:21 pm

El muralista ponceño Juan Luis Cornier Torres (Manwe Uno) usó el último día del proceso judicial en su contra, cuando un juez lo sentenció a cumplir 107 años de cárcel por asesinar a Valerie Ann Almodóvar Ojeda, para distanciarse del crimen y colocarse como víctima.

Cornier Torres leyó ayer, viernes, un mensaje escrito a mano en papeles amarillos, durante 10 minutos aproximadamente, en la sala 606 del Tribunal de Ponce. En el mismo, se dirigió al juez Daniel López González, a la Fiscalía, a sus padres, a sus hermanas, a sus hijos, a la familia de Valerie Ann y a los artistas del país que han dañado su arte luego de haber sido acusado en enero de 2019.

Juan Luis Cornier Torres habló luego de conocer su sentencia de 107 años de cárcel por el asesinato de Valerie Ann Almodóvar Ojeda. (Voces del Sur / Michelle Estrada Torres)

En su extenso mensaje, Manwe Uno negó ser el asesino de la artista y universitaria sangermeña, y sugirió que alguien que los odiaba a ambos cometió el crimen. Sin embargo, no reveló quién pudo haber sido el asesino. Tampoco hizo referencia a las distintas versiones que ofreció, con información falsa, cuando figuraba como sospechoso en los días posteriores al asesinato.

Asimismo, dijo que los coacusados en este caso, Carlos Pacheco Santiago y Loreinne Bonet Torres, “se limpiaron conmigo”. Su vecino y su entonces pareja testificaron mediante un acuerdo de cooperación y los cargos les fueron archivados.

Solamente aceptó culpabilidad y pidió perdón por haber dispuesto del cadáver, el cual sacó de su residencia en la barriada Baldorioty en Ponce y dejó abandonado, envuelto en bolsas plásticas y un edredón, cerca de la carretera 518 en el barrio Garzas de Adjuntas. Cabe señalar que desde el 2020 fue su intención declararse culpable por el delito de destrucción de pruebas y eso llevó a una etapa de planteamientos de derecho entre la defensa y el Ministerio Público que terminaron con una victoria del acusado en el Tribunal de Apelaciones, tras lo cual los fiscales le archivaron ese cargo a modo de estrategia.

En su alocución, se construyó a sí mismo la imagen de un hombre criado en una familia de padres trabajadores, que laboró arduamente para hacerse un nombre en el arte y que es “incapaz de hacerle daño a una persona”. Se vanaglorió, insinuó que lo envidiaban y también dio a entender que no atacaría a una mujer por estar rodeado de mujeres en su familia.

Lo que no mencionó Cornier Torres fue su historial delictivo, que incluye convicciones por agredir al artista plástico Luis “Tato” González y por incurrir en violencia doméstica contra la madre de su hijo menor, dos meses antes del asesinato de Valerie Ann.

También narró aspectos de la escena del crimen y de su relación con Valerie Ann que no concuerdan con los testimonios vertidos en el juicio por varios de los testigos de cargo.

A continuación, presentamos el mensaje íntegro de Cornier Torres, con anotaciones de Voces del Sur que contextualizan dichas expresiones:

“Bendición, Papi. Espero que esta no sea la última de nuestras aventuras juntos. Fuerza, confío en ti”. Esas fueron las expresiones de mi hija, mi princesa, la mayor de mis tres hijos en la primera carta que recibí de ella en la prisión para el mes de enero de 2019. Para ese entonces, tan solo tenía 10 añitos de edad, una bebé, que a su corta edad entendía y sabía muchas cosas. Ella tenía bien claro que yo, su papá, soy incapaz de hacerle daño a una persona, mucho menos quitarle la vida. Y hoy, a casi cuatro años de mi encierro, de este largo proceso, se dictó sentencia contra mí por algo que yo no hice.

Ese día en la noche, luego de haber leído la carta de mi hija, en más de una ocasión, entre el llanto y el dolor, lo primero que llegó a mi mente fueron las cosas que compartía con ella, conversaciones… Pero entre todas las cosas, algo que me impactó al recordar fue que un día me dijo: “Papi, te amo, cuídate mucho, algunos de los que te rodean no son tus amigos de verdad, quieren tu magia”. Algo que me dio un panorama más claro a muchas interrogantes en mi mente en aquellos días mientras asimilaba el golpe, pues no era la única persona que pensaba lo mismo que mi nena. Mi mejor amigo, mi hermano mayor, abogado de profesión, me decía: “Juan, cuídate de los vampiros de energía, tú sabes quién eres, lo tuyo es único, natural, más todo lo que has estudiado, tu conocimiento, tu magia, tu estilo son únicos entre muchos, eres la diferencia, date cuenta, te admiro por tu valentía para vivir el día a día, tú no te quitas, por eso siempre tendrás éxito sin importar lo que esté sucediendo en tu vida, positivo o negativo”. Algo que podía o debería entender y, en cierto modo, no me daba cuenta de algunas cosas. Pero, por otro lado, no podía creer ni aceptar que hubiese personas tan dañinas, con tanto complejo…

Juan Luis Cornier Torres habló luego de conocer su sentencia de 107 años de cárcel por el asesinato de Valerie Ann Almodóvar Ojeda. (Voces del Sur / Michelle Estrada Torres)

Nací y me crie en Ponce, natural de la barriada Baldorioty, de un hogar humilde, no vengo de una familia adinerada ni acomodada. Mis padres, mis dos grandes amores, que al sol de hoy tengo la dicha y la bendición de tenerlos juntos, de tener el privilegio de, sin falta, verlos en mi visita todas las semanas, aunque sea a través de un cristal. Mis padres, trabajadores incansables, trabajando hasta lo último, hasta que nos hicimos adultos y profesionales para que en ningún momento nos faltase nada. Mis hermanas y yo tuvimos todo: excelente educación, techo, comida, cuidado, atención, entre tantas cosas. Pero lo más importante, tuvimos amor.

El que sabe, sabe. Sabe quién soy y de dónde vengo, saben que siempre estoy trabajando en mis proyectos creativos y con mi arte. Aun en mi confinamiento sigo trabajando y produciendo arte. No soy de los que se cansan rápido por la dificultad y se quitan. También me criaron así. Lo que Dios nos dio no lo quita nadie. Lograron encerrar mi cuerpo, sacarme del camino, pero no a mí, pero no a mi alma, tampoco mi mente, mucho menos mi arte. Irónicamente, lo siento así, sigo libre, más que antes. Este no es el fin.

Aquí no se logró hacer justicia. Digo esto porque yo no soy el asesino de Valerie. Esto es una película de horror que me ha tocado vivir junto a mi familia, mis seres queridos y de igual manera la familia de Valerie. Pues, muy honorable juez, aquí hay dos familias que sufren. Ha sido largo y difícil, tormentoso este proceso. En el camino de preso he aprendido mucho de la vida, he descubierto cosas de mí que no sabía. Esto me ha hecho más fuerte, más sabio, más humilde. Vivo en paz y tranquilo porque yo no soy el asesino de Valerie. 

Más, sin embargo, por los hechos por los cuales acepté mi responsabilidad desde el comienzo, esto mucho antes de que se me asignara un abogado, y lo digo con gran vergüenza porque no ha habido un solo día en el que no deje de arrepentirme por la mala de decisión que tuve cuando me topé con aquella dantesca escena. Desde el primer día, y luego cuando me asignaron un abogado, todo el tiempo dije que yo estaba dispuesto a aceptar responsabilidad sobre la destrucción de evidencia y sus consecuencias. Expliqué bien lo que pasó al llegar a casa porque yo no maté a Valerie, mucho menos tuve participación en su asesinato. Jamás. Yo no patrocino el abuso, tampoco sería parte de algo así. Esto es injusto. Yo no soy el asesino de Valerie y jamás le falté el respeto. Las supuestas amenazas nunca las expresé, no existieron, son falsas. 

Anotaciones de VDS:

  • El agente investigador de este caso, Félix Rodríguez Cortés, declaró que llegó a la casa de Cornier Torres en la madrugada del jueves, 20 de diciembre de 2018 (tres días después del crimen), luego de que se descubriera que la guagua de Valerie Ann estaba en la marquesina. El policía testificó que el muralista le dijo que “la guagua era de Valerie y que ella se había ido con unas amistades”. 
  • También es pertinente aclarar que Cornier Torres no ofreció una declaración a la Policía luego de ser arrestado. El intento de aceptar culpabilidad por el cargo de destrucción de pruebas se dio a través de su defensa en medio del juicio.

Honorable juez, Fiscalía, pueblo de Puerto Rico: no han dado con el asesino. Valerie jamás tuvo algo que ver conmigo, tampoco fue mi amante, yo no tenía problemas con ella. Su relación conmigo se limitaba al saludo y a tener una conversación de arte cuando coincidíamos en una exposición o actividad cultural. 

Anotaciones de VDS:

  • Fue el novio de Valerie Ann, Osvaldo Antommattei Pesavento, quien declaró que Valerie Ann le fue infiel con Cornier Torres. La madre de la joven, Zaida Ojeda Pérez, dijo que su hija le contó sobre la infidelidad, aunque no sabía con quién había sido. 
  • El mejor amigo de Valerie Ann, Roberto Andrés Rivera Hernández, testificó que, cinco días antes de su desaparición, Valerie Ann le había dicho que Cornier Torres la estaba pintando al desnudo. Además, expresó que le preocupaba la relación de su amiga con Manwe Uno porque él había maltratado a su expareja (madre de su hijo menor), una mujer que era conocida por Valerie Ann y Rivera Hernández, y a otras mujeres.
  • La entonces pareja de Cornier Torres, Loreinne Torres Bonet, declaró que el muralista mantenía comunicación con Valerie Ann y se veían. 
  • Además, el día del asesinato, Valerie Ann y Manwe Uno habían acordado encontrarse en Ponce, según se evidenció mediante la presentación de textos y audios que intercambiaron por WhatsApp.

Aquí no se dijo la verdad. Se limpiaron conmigo. Ni yo, ni ninguno de los que estuvimos allí ese día, ninguno es asesino de Valerie. Todos vimos lo mismo. Ellos saben que yo no la maté. Aquí no se probó un asesinato. Aquí se me está condenando por no haber llamado a la Policía. Aquí se confirmó que, tal y como he repetido en ocasiones, que mi delito fue sacar el cuerpo de mi casa.

Anotaciones de VDS:

  • Carlos Pacheco Santiago declaró que Cornier Torres lo fue a buscar a su casa, le dijo que mató a una mujer y le pidió ayuda para limpiar la escena. Dijo también que cuando llegó a la casa de su vecino Valerie Ann aun respiraba y que el muralista la terminó de matar con puñaladas en el cuello.
  • Loreinne Bonet Torres declaró que Manwe Uno le dijo en dos ocasiones que había matado a una mujer y que lo ayudó a envolver el cuerpo y limpiar la escena.
  • Mediante la triangulación de los números telefónicos de Cornier Torres y Valerie Ann, el Ministerio Público pudo establecer que ambos se encontraban en la barriada Baldorioty para la hora en que ocurrió el crimen.
  • Cornier Torres no mencionó que usó la guagua de Valerie Ann desde el mismo momento del crimen, según quedó evidenciado en los vídeos de cámaras de seguridad, y que incluso se trasladó en ella al Tribunal de Ponce al día siguiente.
  • El convicto también obvió mencionar que el arma homicida estaba en un asiento de bebé en su casa y que el celular roto de Valerie Ann fue encontrado en el zafacón.

A mis padres, hermanas, familia, a mis hijos: lamento con gran dolor todo esto. Mi encierro, mi ausencia, la humillación, lo siento en el alma. Ustedes me conocen y conocen mi corazón, mi sentimiento. Los amo, los llevo conmigo siempre en el corazón y en la mente. Son ustedes mi fuerza y mi fe.

Al Todopoderoso le pido que sane a nuestras familias, que sane las heridas y los malos pensamientos que hayan surgido en este largo camino que nos ha tocado andar. Los padres míos, los de Valerie, los de todo el mundo son lo mejor que nos puede pasar en esta vida y no merecen tanto dolor. El que hizo esto es un enfermo que no teme ni obedece a Dios. El que hizo esto lo planeó, sabía lo que hacía y me odiaba. Pero, al parecer, odiaba más a Valerie. Yo no la maté.

Valerie Ann Almodóvar Ojeda.

Señor y señora Almodóvar, padres de Valerie, a su hermana y familiares, me siento muy mal por todo el dolor que les han causado. Lamento mucho de todo corazón la desaparición de su hija, por la mala decisión que tuve cuando me topé con aquella situación que jamás olvidaré en mi casa. Pues yo soy padre de una niña que pronto tendrá 15 años y se convertirá próximamente en una futura mujer adulta. Dos niños, uno de ocho y otro de tres años, que no veo. Sé lo que se siente la ausencia, no verlos, no tocarlos ni sentir su presencia, no escuchar sus voces. Soy hermano mayor de dos jóvenes adultas maravillosas y el hijo de una excepcional, mi santa madre. Mi vida está llena de mujeres, mi abuela, tengo siete tías, sobrinas. Soy de una familia bien pequeña y las mujeres reinan. 

Nadie merece un acto tan infame. Saqué el cuerpo de mi casa, sí, me bloqueé. Sentí pánico, frustración, rabia, eran muchas emociones encontradas a la vez. Les he entregado mi corazón arrepentido y como dije antes, el que sabe, sabe. Sabe quién soy. Es por eso que me ven y me siento en paz y tranquilidad, algo que solo los inocentes podemos experimentar o sentir.

A los papás de Valerie y a la hermana, pero mayormente a la madre -porque ellas son las que con tanto amor y sacrificios nos traen al mundo, las que nos cargan por nueve meses y toda la vida nos protegen-, ante el juez, ante el pueblo de Puerto Rico, ante mi familia, les pido que me excusen por no llamar la Policía. No fue fácil enfrentarme a lo que me tuve que enfrentar. No todo el mundo reacciona de manera adecuada a situaciones difíciles. Y no pretendo justificarme, solo digo las cosas tal y como son. De todo corazón, le pido que me perdonen por sacarla de mi casa y dejarla donde la dejé. Las cosas que se contaron aquí no son como se contaron. Pero aclaro: esto es injusto, yo no asesiné a su hija, no asesiné a tu hermana. Jamás hubo tal pintura ni la supuesta relación entre ella y yo.

Sé que muchos han seguido el curso de este caso y no les cuadra el libreto. Perdóname, Valerie, porque me venció el pánico y pensé solo en mí. Que descanse en paz. Tú sabes que yo no te maté.

Por otro lado, a los artistas emergentes, a los artistas más veteranos les quiero decir algo. Para yo llegar a donde llegué con el arte tuve que sacrificarme mucho, tuve que pasar por muchas situaciones difíciles. Hice un arte con todo mi amor, con todo mi sacrificio, con todo mi empeño, tocando puertas para que se abrieran, para que hoy muchos de ustedes puedan gozar de las libertades que gozan, pintar murales sin que les llamen la Policía ni los persigan ni los tilden de grafiteros. Lo que están haciendo por ahí con mi arte no se lo están haciendo a mi arte, ustedes no están dañando mi arte, ustedes están dañando su arte, sus carreras. No dañen la escena, no dañen el arte. El arte no tiene culpa, yo tampoco tengo culpa. Eso es todo lo que tengo que decir y gracias.

Mural de Manwe Uno intervenido por Baco Ortiz con la imagen de Valerie Ann Almodóvar en el Callejón Trujillo en Ponce. (Voces del Sur / Michelle Estrada Torres)

Estas fueron las reacciones de la madre de Valerie Ann, Zaida Ojeda Pérez, y el fiscal Ildefonso Torres Rodríguez, al mensaje de Juan Luis Cornier Torres:

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Para leer toda la información sobre este caso, accede este enlace.

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Michelle Estrada Torres
Periodista y profesora oriunda de Ponce, Puerto Rico. Su experiencia periodística incluye trabajo reporteril, investigación, edición; producción de textos, fotos y vídeos; y cobertura multimedios y multiplataforma. En Inter Ponce imparte cursos de periodismo y medios de comunicación.